| Martín Vega Sanz |
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Pequeño resumen de su obra artística.
Martín Vega Sanz, natural de La Puebla del Río. Fue profesor de primaria y concejal de su localidad. Escritor de obras de teatro locales y por supuesto escritor de coplas por sevillanas.
Maestro nacional en Puebla del Río, actor aficionado con un largo historial interpretativo, poeta importante y recitador extraordinario, es también letrista y compositor de sevillanas.
Su trabajo en el mundo de las sevillanas fue en boca del dúo de Castilleja de la Cuesta Los Hermanos Reyes, junto a José Manuel Moya compone Las chumberas del camino en el año 1967. A partir de entonces el cante por sevillanas vuelve a dar un giro de 360º el cual ha perdurado hasta nuestros días.
La chumbera del camino;
camino de la cigüeña
ya no tiene la alegría
cuando pasan las carretas.
Cerraron los cancelines,
reforzaron los alambres
y nos negaron el agua
que no se le niega a “naide”.
Luego junto a José Manuel Moya pone las letras de los dos primeros trabajos discográficos del grupo el cual sólo era el principio de una amplia variedad de obras de temática rociera, sobre el amor, sobre Sevilla y sobre su pueblo. Desde sevillanas hasta canciones, villancicos y rumbas.
Maestro fundador de la “Sevillana moderna” junto a José Manuel Moya que muchos artistas, siguiendo su estela y a lo largo del tiempo han ido asentando los cimientos de nuestras coplas por sevillanas.
Lista de composiciones de Martín Vega para Los Romeros de la Puebla:
Por La Arena Adelante
El Romerito
Sevillanas De La Barca
Traición
Sevillanas De La Luna
Rosa Temprana
Rocío Divino
El Puente Del Ajolí
Palomo Linares
La Paloma
Dos Barcos Al Abordaje
El Desengaño
A Almonte Va Mi Pastora
La Niña De Los Peines
Mi Caballo Esta Inquieto
El Halcón Y La Paloma
Sevilla Que Grande Eres
Sevillanas De Los Ansares
Sevillanas Del Bayunco
Sevillanas De Otoño
Sevillanas Del Recuerdo
Sevillanas Del Niño Nuevo
Saltando Los Matorrales
Cartel De Feria
Sus Caracoles
La Encontró En La Rocina
Por Las Calles De Sevilla
Los Olivares
Ese Niño Es Un Tunante
Amores En Primavera
Estampas De La Dehesa
En Esta Vida Señores
Playera
Himno Rociero De La Hermandad De La Puebla
Marisma Sevillana
La Patrona De Huelva
Celos Gitanos
Golondrinas Sevillanas
Las Tres Morenas
Al Pasar Las Carretas
El Acebuchal
Gallardean Las Banderas
La Leyenda De La Lirio
Sevillanas Marineras
Sevilla del ochocientos
En la madrugá
Sucio palomo ladrón
Tus Ojos Verdes
En La Penumbra Del Templo
Además de Romeros ha trabajado con otros artistas del género, tales como La Canastera, María de la Colina, Macarena del Río, Los Flamencos de la Puebla, Ecos de las marismas, Revuelo, entre otros.
Su obra perdurará en la memoria de todos los seguidores de Los Romeros de la Puebla, y sus coplas seguirán sonando en la Feria de Abril donde Gallardean las banderas, Por las calles de Sevilla y Por la arena adelante en el Real del Rocío, obras tan maravillosas e imperecederas a lo largo del tiempo como: Sus caracoles, Ese niño es un tunante, El acebuchal, Golondrinas sevillanas, Sevillanas de la barca…
Martín Vega, renovador del estilo (Entrevista)

En los tiempos que corren, es difícil hablar de las sevillanas sin tener que referirse antes o después a Martín Vega Sanz. Este hombre, maestro nacional en Puebla del Río, actor aficionado con un largo historial interpretativo, poeta importante y recitador extraordinario, es también letrista y compositor de sevillanas. Uno de los mejores. O el mejor, al decir de muchos aficionados.
Por si fuera poco, Martín Vega es el más experto conocedor de la historia de las sevillanas que yo haya tenido ocasión de conocer.
Una historia en la que, por cierto, él ha influido decisivamente en los últimos diez años.
-La Sevillana es un cante popular que, en mi niñez se cantaba en corrales y calles con ocasión de ferias y cruces de mayo. Las sevillanas más antiguas grabadas en disco sin aquellas famosas de La Niña de los Peines que hablan de “Cuando voy a Quintillo” y muy poco después, las corraleras de Estrellita Castro y Lola Flores. Pero el estilo es muchísimo más antiguo, porque ya en el siglo XV y XVI se conoce y se hace auténticamente sevillano, dejando ya de estar muy próximo al zéjel árabe, que por cierto, tiene la misma estructura métrica.
-¿realmente es cierta esa antigüedad de varios siglos o se trata de una fantasía como muchas otras de la historia y leyenda del flamenco?.
-La sevillana, como sabes, procede de la seguidilla castellana, conocida desde mucho antes en las dos Castillas; a Sevilla debió llegar sobre el siglo XV, tomando carta de naturaleza aquí casi inmediatamente, como atestiguan algunos documentos.
Por ejemplo, Fray Prudencio de Sandoval cuenta en su “Admirable historia del Rey Cesar” que cuando vino a Sevilla la princesa Isabel de Portugal para casarse con Carlos I, escuchó cantar y vio bailar por sevillanas, gustándole tanto que quiso aprender; se le puso un maestro de solfa, pero como no sabían los bailes como ella quería, mandó llamar a dos niñas macarenas y con ellas, por fin, aprendió los pasos tal como eran.
-Los grandes maestros del Siglo de Oro, ¿prestaron atención a este género?
- Desde luego, y ahí están las letras de Lope de Vega, Góngora, Quevedo y Calderón, por ejemplo, que son perfectamente cantables por sevillanas. Que son sevillanas en realidad, aunque esto pueda sorprender hoy. Aquellos eran otros tiempos y las grandes plumas no desdeñaban el cultivo de los estilos populares; no como ahora que se rasgarían las vestiduras con sólo proponérselo. Por eso, quitando a unos pocos auténticos poetas que hacen buenas sevillanas (buenas poesías quiero decir)
, el género está en manos de versificadores ramplones sin la menor idea del ritmo y la melodía de este estilo.
Martín Vega es hombre sin pelos en la lengua. Dice las cosas como las piensa y las mantiene contra viento y marea. Tiene el genio vivo y está siempre dispuesto a defender sus ideas contra viento y marea. Afortunadamente, no son ideas gratuitas, ssino bien fundadas en un conocimiento profundo del tema.
-Desde el punto de vista musical, ¿cuál ha sido la evolución histórica de las sevillanas?
-Del pasado conocemos muy poco, ya que no se han conservado documentales (partituras, por ejemplo) pero sí se sabe que por lo menos en los últimos cien años las sevillanas han tenido una música ligera y pegadiza. La única evolución conocida es la reciente, es decir, aquella por la que se ha ligado las cuatro estrofas con un solo tema y se ha hecho la música más lenta.
-Después de tantos siglos, ese cambio es una traición al género…
-Yo no diría tanto. Ha habido, eso sí, una innovación, la búsqueda de nuevos caminos, pero no se puede hablar de traición a un estilo cuando se le está engrandeciendo.
-He sacado este tema con toda intención porque Martín Vega es uno de los responsables principales de esa evolución. El fue el primero en desarrollar un mismo tema en las cuatro sevillanas y el primero, con José Manuel Moya, en ponerles una melodía lenta. Esa revolución , tan bien aceptada por el público, ha cambiado los rumbos de un estilo que hasta hace muy poco fue monolítico en su concepción y forma de interpretar.
-¿cuántos estilos y formas hay de cantar por sevillanas?.
-Según los más antiguos tratados hay veinticuatro formas de cantar y bailar por sevillanas, aunque en la actualidad las de más arraigo son las de Sevilla, que son las más próximas a la primitiva seguidilla: Las de la Puebla, que son como las anteriores pero con temas generalmente marismeños: la rociera, lenta, porque tiene mucho de plegaria y cierto sabor a fandango; la de Gines, conectada con la de Sevilla y con la rociera; la de de Feria, de melodía muy ágil, y las bíblicas, que quizás estén entre las más antiguas y también tienen mucho de fandango.
- En plena evolución como está el género, ¿pueden surgir nuevas formas?.
-Eso lo diría el tiempo, pero yo creo que si. O por lo menos, que no hay ninguna razón para que no sea así.
Quiero tocar otro tema delicado. Una vez oí a un profesor de Literatura un comentario demoledor sobre las letras de las sevillanas. Más o menos, venía a decir que hoy, para escribir unas sevillanas, bastaba con meter en la batidora palabras como “Río Quema”, “camino, “farolillo”, “mantilla”, “Virgen del Rocío”, etc. agitarlas un poco y retocar levemente los finales de verso para lograr una rima facilota. Le pregunto a Martín su opinión del asunto.
-Me pesa tener que decirlo pero, desgraciadamente, ese profesor tiene razón.
Por lo menor referido a un gran número de letristas actuales. Afortunadamente, no todos trabajamos utilizando exclusivamente tópicos. Y cuando los empleamos, porque es inevitable, lo hacemos con habilidad e inteligencia, dos virtudes que, como tales, no abundan demasiado.
Otra acusación grave se refiere a la constante presencia de metáforas lorquianas, convertidas en tópicos, en las letras de las sevillanas actuales.
-Lorca fue el último poeta de primera fila que se ocupó de las sevillanas, recopilando las populares y creando algunas. Por las dos cosas, por su calidad poética y por su interés en el género, es natural que los letristas estemos influenciados por él. Pero, afortunadamente, se trata de una influencia benéfica…
Hay, como él mismo decía antes, un estilo de sevillanas de la Puebla. Y lo hay porque él y José Manuel Moya se lo han inventado. Le pregunto, pues, por una definición de tan novísima manera de versificar y componer.
-En las letras de las sevillanas de La Puebla establecen una concentración, un mismo “argumento”, para las cuatro estrofas, entroncando así en la tradición del cuplé andaluz de las que en cierto modo son continuación. En cuanto a la música, el proceso evolutivo ha sido muy parecido, pues José Manuel Moya hizo para las letras así concebidas una música común, un “estribillo” que era como el argumento melódico de la canción. Una vez los dos de acuerdo, y de todo esto hace más de diez años, empezamos a componer sevillanas. Y así nació el estilo de La Puebla.
-En el nacimiento de este estilo como en tantas otras cosas de las sevillanas, ha jugado un papel importantísimo la industria discográfica. En cuanto al público, ¿acepta estas novedades o se deja arrastrar por la propaganda?.
-Una promoción bien organizada y con los medios adecuados, no hay quien la resista; en otras palabras, que el público se deja llevar de la mano.
-Y eso que las sevillanas cada vez son menos populares; es decir, que no hay quien las cante porque hacen falta facultades de profesional; ni quien las baile porque la mayoría son inbailables…
-Hubo un momento, hace unos años en el que realmente era así. Y en cierto modo es natural, porque los artistas profesionales buscan su lucimiento y rizan el rizo de tal manera que el público no les queda más posibilidad que escuchar, pero nunca participar. Desde hace dos años, más o menos, y en eso fueron los pioneros Los Romeros de la Puebla, se ha vuelto a la tradición y ya apenas si hay sevillanas que no sean ni cantables ni bailables por los aficionados.
Lamento que las limitaciones de tiempo y espacio hayan dejado mi conversación con Martín Vega en estas pocas líneas. Lo fundamental, sin embargo, está aquí. Apenas esbozado, porque Martín es un pozo sin fondo en conocimiento de este tema. Pocas cosas hay en el mundo de las sevillanas que él no conozca por experiencia propia, incluso en las que no haya sido protagonista fundamental. Por todo ello, sus opiniones son valiosísimas y dignas de tener en cuenta en unos momentos en que las sevillanas, para bien o para mal se debaten entre la tradición y la renovación.
Juan Luis Manfredi
Muere Martín Vega, padre de la sevillana moderna.
El mundo de las sevillanas ha perdido una de sus piezas clave, “el padre de la sevillana moderna” como lo catalogaban muchos, Martín Vega Sanz, fallece en la localidad de La Puebla del Río (Su pueblo natal, el cual lo vio nacer como persona y como artista) el día 15 de Febrero del 2010 a sus 84 años de edad.
La misa se celebró el pasado día 16 en La Parroquia Nuestra Señora de la Granada donde familiares y amigos le dieron su último adiós. Sus restos fueron trasladados al cementerio municipal de la Puebla del Río donde recibió sepultura a las 15:00.
Martín Vega Sanz fue de vital importancia del estilo actual del género junto a José Manuel Moya. Fue el pionero en dotar a la sevillana de cuatro partes de la misma temática y fue “desacelerando” su ritmo.
Entre sus éxitos con Los Romeros de la Puebla caben destacar obras tales como Sevillanas de la barca, El romerito, Traición, Sevillanas del recuerdo, Sus Caracoles, Himno rociero de la Hdad. de la Puebla, entre otros.
D.E.P. Maestro Martín, tus sevillanas quedarán en el recuerdo de muchos buenos aficionados. Desde www.losromerosdelapuebla.es nuestro más sentido pésame.
Flamencos de la Puebla del año 1972.
En dicho disco Martín Vega es compositor de Letra y música.
Sobre La Puebla del Río y las sevillanas:
«Flamencos de la Puebla» es el nombre de este nuevo conjunto, que surge con el acento gitano de sus voces valientes, como un nuevo chorro del manantial de agua clara que desde hace tiempo fluye en La Puebla del Río, este pintoresco y precioso pueblo nuestro, que parece la vara en flor de un almendro, sobre un cerro esmeralda de la margen derecha del Guadalquivir.
Porque La Puebla es una fuente de inspiración para este cante auténtico que refleja el alma popular de nuestra incomparable Sevilla, y así como las soleares —que nacieron en Triana al calor de las fraguas— se extendieron hacia el Este por Alcalá de Guadaira y Mairena y bajaron por Utrera hasta llegar a Lebrija, las sevillanas se abrieron paso por el Aljarafe, y siguiendo el curso del río llegaron a La Puebla, que es uno de los pueblos privilegiados que conserva y crea con garra propia estos cantes vernáculos de la ciudad de la gracia.
Sobre Flamencos de la Puebla:
«Flamencos de la Puebla» irrumpen por primera vez en este escenario musical, con un bagaje de seguidillas, ligeras y pegadizas, que constituyen el lenguaje popular del que siempre quieren nutrirse. Y es en esta línea en donde he procurado ahondar para encontrar la fuente de agua clara en la que podamos saciarnos de un folklore rico, con una raíz flamenca que, en manos de gente inepta y sin personalidad, ha ido perdiendo el pueblo de Sevilla como uno más de sus derechos o prerrogativas.
Y por eso en esta ocasión, además de hacer la letra, me encargué de componer la música, con la colaboración del conjunto «Flamencos de la Puebla», los cuales hacen vibrar en sus gargantas la devoción que sienten por nuestra canción. Y trabajamos de firme, hasta donde las fuerzas nos alcanzaron, para encontrar el realismo que debe tener una canción como ésta, que brota espontáneamente del pueblo, y que, por tanto, tiene que acusar en todo momento una correlación entre \e realidad que vivimos y la copla que cantamos; que cuando no exista en las sevillanas esta realidad tangible, dejarán de ser tales sevillanas para convertirse en una canción cualquiera que se puede cantar en cualquier parte del mundo.
A la afición sabia del pueblo andaluz que ha sabido descubrir en mis letras valores que ni yo mismo hubiera descubierto sin su ayuda, le dedico estas nuevas creaciones, con la esperanza de haber acertado en el empeño. Si lo he conseguido o no, el pueblo lo dirá cuando las sepa y cuando las cante como cosa suya, que con esto sólo yo me daré por bien pagado, puesto que no hay mayor gloria para un autor que oír en boca del pueblo las canciones que hizo para el pueblo, al cual le devuelvo lo que me dio, puesto que, en definitiva, es el pueblo andaluz y sevillano el que elige aquello que está más de acuerdo con su manera de pensar y de sentir.
Martín Vega Sanz
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